Durante meses, la unión fue de hecho. Los dos sectores moyanistas de la de la Confederación General del Trabajo (CGT) local recorren ahora el último tramo del camino para formalizar la reconciliación. El apoyo de Gerónimo Venegas (Uatre) a la reeleción de Hugo Moyano (Camioneros) como secretario general de la central obrera fue clave para el acercamiento de las dos CGT tucumanas. Ocurre que la facción denominada Buenos Aires (cada sector tomó el nombre de la calle donde quedaba su sede) estaba encabezada por Jesús Pellasio (Uatre) y la Laprida, por Pedro Mamaní (Camioneros).
Tras la consagración de Moyano (en julio), se esperaba el llamado a elecciones en las delegaciones provinciales. Mamaní adelantó que en Tucumán se realizarán durante noviembre. Evitó mencionar quienes serían los candidatos, sin embargo, Pellasio aseveró que el camionero quedaría al frente de la organización de trabajadores.
"La normalizacion está en condiciones de hacerse. Sólo esperamos el cronograma a nivel nacional para tener las visitas de Moyano y de Venegas (secretario del Interior de la CGT), quienes tienen que llevar adelante el proceso. Queremos sostener a Mamaní. Tenemos que tener una central independiente del Gobierno", reiteró el dirigente rural. Mamaní, por su parte, afirmó que convocarán a todos los gremios para los comicios.
Por otro lado, un tercer sector espera novedades. Se trata de los antimoyanistas tucumanos, encabezados por referentes locales de la Uocra y de la UOM. El miércoles, ese sector, afín a la Casa Rosada, celebrará en Buenos Aires un congreso extraordinario. Se prevé que Antonio Caló (UOM) sea el candidato. Esa definición también tendría su réplica local. El 2009, la CGT había quedado dividida en dos.